Realidad...que palabra más falsa. Existe realmente lo que denominamos lo real, lo normal, y si es así, es real o normal para quién? o para qué? Buena pregunta, para qué???? Hemos visto como durante el último siglo se ha condenado a personas por sus creencias religiosas, y debemos pensar, para qué? qué objetivo se quiere lograr con esta condenación? Para su humilde servidor la condenación es sinónimo de temor... Si tú condenas a lo negros es porque les temes, si tú condenas a los que no profesan tu religión es porque hay un temor intrínseco a que se apoderen de tu ser. Pero quién puede apoderarse de tu ser, de mi ser, de nuestro ser? Es acaso este miedo real o más bien una regresión a la infancia y un intento maníaco por destruir lo no conocido?? Al condenar algo o a alguien debemos estar conscientes de que es a eso o a ese a lo o a él que tememos, y es este temor, esta condenación; lo que nos impide tener una visión total de los problemas en la actualidad. Por otro lado, una persona puede pénsar "ah bueno, yo no condeno a las personas, yo me compadezco de ciertas personas"...pues bien, al compadecernos de alguien nos estamos ubicando en un escalón más arriba que esa persona, por lo tanto compadecer es menospreciar. Por ejemplo y por burdo que paresca, si una persona ve a un mendigo en la calle y piensa: "pobrecito"; qué está haciendo en realidad este individuo? Ubicándose en una posición de jerarquía sobre esa persona que se encuentra en la calle; claro, porque tal vez ese mendigo esté disfrutando, no lo sabemos... Por eso creo, no debiéramos condenar a nadie, y tampoco compadecernos de nadie ("el que esté libre de pecado que tire la primera..."), sino más bien amar a todos. Mmm, difícil...amar a todos..."es una utopía" dirán. Sí, es una utopía, para los que no lo han intentado. El amor es sinónimo de expansión, es ilimitado y por tanto rebasa la comprensión del ser humano. El amor es un espejo, refleja la emoción de la persona que tenemos en frente. Por ejemplo: si yo amo a quién me odia, esa persona recibirá solo su propio odio...porque el amor es un espejo...y si yo amo a quién me ama, esa persona recibirá sólo las bendiciones de su propio amor. Porque el amor es un espejo. Entonces estemos concientes de quién y porqué nos compadecemos de alguien y/o del porqué condenamos a ciertas personas (ya sea por su edad, raza, sexo u rol), rituales, religión, etc, etc, etc. En conclusión, no existe una sola realidad, sino más bien realidades múltiples, por eso debemos dejar de lado los prejuicios ya que si ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos cómo pretendemos emitir juicios de personas que menos conocemos. Debemos amar la vida (el universo infinito, la naturaleza, los animales, a nuestro prójimo) y claro, amemonos a nosotros mismos también...
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home